Parafraseando el título de una recordada película, podemos afirmar que si se trata de compartir el “décimo tercer día de campaña electoral” es que estamos a pocas horas de que el próximo domingo los ciudadanos ejerzan su derecho al voto. En esta ruta, el día de ayer, como el de hoy y lo será también el de mañana hemos hecho lo que venimos realizando de forma permanente: ofrecer a la sociedad riojana nuestras propuestas para asentar en nuestra Comunidad el modelo de La Rioja que queremos. Porque la tarea es permanente y no cabe el conformismo, ni el decir “ya vale” cuando nuestro compromiso es trabajar día a día por lograr hacer factible que nuestras propuestas encaminen nuestra Comunidad a una realidad de mayor empleo, mejores prestaciones sociales, un lugar de convivencia y colaboración y no de enfrentamiento permanente, donde todos los riojanos tengan los mismos derechos independientemente de su posicionamiento político, etc… En esta tarea ni ahora, ni cuando sea Presidente de la Comunidad si los ciudadanos así lo deciden, me pondré límites en el esfuerzo. Hay una frase de un político inglés, Harold MacMillan, que siempre me ha resultado curiosa pero que creo puede reflejar quizá perfectamente esa idea: “Deberíamos usar el tiempo como trampolín y no como sofá”.
Como decía, ayer realizamos unas nuevas propuestas a la sociedad riojana. Se trató, en concreto, de las que tienen como propósito lograr una Administración regional transparente, austera y eficaz. Al pretender definir cuáles son sus elementos básicos, los compendiaría en tres. El primero es conseguir que el acceso y la promoción en el empleo público no responda a los criterios de discriminación política o ideológica como viene ocurriendo con Pedro Sanz. El segundo, eliminar entre un 30 y un 40% de cargos políticos de la Administración regional que permitirá un ahorro importante de gasto superfluo y, como tercera línea de acción, apostar decididamente por nuestros empleados públicos. En La Rioja contamos con un activo muy importante, son nuestros 10.000 trabajadores públicos que están perfectamente preparados, tienen una acreditada experiencia, conocen perfectamente la realidad en la que trabajan… Vamos a confiar en ellos, vamos a profesionalizar nuestra Administración pública regional.
Un momento especialmente gratificante del día fue asistir a la “Jornada Solidaria y Cultural” a favor del Comedor para niños desfavorecidos de Ouagadougou (Burkina Faso). Quiero expresar mi agradecimiento por la acogida que recibimos, por la charla distendida que pude mantener con los promotores de esta solidaria idea y también por las muestras de ánimo recibidas. Una vez más comprobamos como es nuestra tierra, solidaria y que nunca faltan manos para llevar adelante proyectos como el de ayudar a este comedor para niños desfavorecidos.
Por la tarde, además de alguna entrevista para medios de comunicación, participé en dos actos públicos. Uno en Arnedo, otro en Aldeanueva. En el de Arnedo, junto a Marcelino Iglesias y Santiago Álvarez, estuvimos acompañados por cientos de personas y una idea, entre otras, tuvo relevancia. En la sociedad que vivimos, en el siglo XXI no podemos estar permanente enfrentados por todo y contra todo. Nosotros, los socialistas, creemos en la cooperación, el diálogo, en la colaboración… porque ese es el camino que es mejor para nuestra tierra. Por cierto, un mitin muy especial: es mi Agrupación y siempre siento en estas ocasiones algo especial.
Ya de noche participé en un acto público en Aldeanueva, junto a Ángel Fernández. Una vez más la sala donde se celebró la convocatoria estaba llena de ciudadanos que se acercaron a escuchar nuestras propuestas. Una vez más, mi gratitud, reiterada pero necesaria, a miles de riojanos que vienen participando en nuestras convocatorias públicas en cada uno de nuestros pueblos y ciudades.
Una jornada más, en resumen, muy positiva en este camino que nos lleva a las elecciones del próximo domingo. Un reto que afronto, como te describo, con la confianza del trabajo hecho, de las propuestas necesarias y factibles realizadas… con toda la ilusión de llevarlas a cabo.
